Exfuncionario de Michoacán y su familia usaron IA para extorsionar
Luis Miranda Contreras, quien fuera Tesorero General y secretario de Administración y Finanzas de Michoacán entre 2012 y 2013 durante el gobierno de Fausto Vallejo Figueroa, fue detenido en el Estado de México como presunto líder de una red dedicada a la extorsión. Las autoridades federales y del Estado de México señalan que la organización utilizaba Inteligencia Artificial (IA) para clonar voces de funcionarios y personajes públicos, suplantando sus identidades para extorsionar a políticos, servidores públicos y empresarios.
Antecedentes del exfuncionario
El nombre de Miranda Contreras ya había estado ligado a investigaciones previas. En 2017, la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán informó sobre su detención por presunto peculado, relacionado con un monto de 26 millones 680 mil pesos en perjuicio del Gobierno de Michoacán. La acusación se vinculaba con operaciones realizadas cuando ocupaba la titularidad de la Secretaría de Finanzas y Administración, específicamente por autorizar pagos a dos proveedores por servicios de asesoría contable y gestión administrativa que, según la Procuraduría, no fueron recibidos. En ese entonces, se solicitó una orden de aprehensión que fue cumplimentada. Miranda Contreras fue puesto a disposición del juez correspondiente. Posteriormente, fue inhabilitado para desempeñar cargos públicos en Michoacán, aunque en 2018 se le absolvió al no demostrarse su probable responsabilidad en el delito, según una fuente.
Modus Operandi: Suplantación de Identidad y IA
La red, según las indagatorias, operaba en varias etapas. Inicialmente, los integrantes contactaban a sus objetivos —políticos, funcionarios y empresarios— mediante llamadas o mensajes a números personales. Se presentaban como secretarios particulares de personajes influyentes para obtener información sensible sobre agendas, dependencias, operaciones políticas o asuntos económicos. Los números telefónicos utilizados por la organización mostraban fotografías de perfil, logotipos y nombres oficiales de gobiernos y organizaciones políticas para aparentar autenticidad.
Una vez establecida una base de información, el supuesto funcionario de alto nivel contactaba a la víctima, alegando tener “instrucciones superiores” para solicitar “apoyo”. Este apoyo podía consistir en dinero para “operación política o agilizar pagos”, la incorporación de personas a estructuras administrativas o la recomendación de contratar servicios de determinados proveedores. La investigación reveló que la red utilizaba Inteligencia Artificial para imitar las voces de los funcionarios o actores económicos suplantados, generando llamadas y notas de voz que reforzaban la apariencia de legitimidad. Incluso se detectó la creación de conversaciones ficticias entre supuestos funcionarios mediante mensajes de texto y audios, material que se enviaba a las víctimas para consolidar el engaño.
El uso de IA permitía combinar la voz clonada con detalles reales de la víctima y elementos visuales, creando una estructura de fraude en capas. Las autoridades identificaron que el objetivo era fabricar una confianza que previamente había sido preparada mediante la obtención de información personal y profesional.
Detención y Aseguramiento de Evidencia
La detención de Miranda Contreras se llevó a cabo en el fraccionamiento La Providencia, en Metepec, Estado de México, en un inmueble que presuntamente funcionaba como centro de operaciones. Junto con él fueron capturados Liliana “N”, su esposa; Luis Samuel “N”, su hijo; Aimee de Guadalupe “N”, su hija; y Agustín Arturo “N”, identificado como su escolta. En el lugar, las autoridades aseguraron al menos 19 teléfonos celulares —entre ellos equipos iPhone, Samsung Galaxy y Motorola—, diversos vehículos de alta gama y varias tarjetas SIM que, según las indagatorias, habrían sido utilizadas para realizar las llamadas y enviar los mensajes fraudulentos. Algunos de estos números coinciden con los reportados por víctimas.
Uso de Recursos y Blanqueo de Dinero
Se detalló que, al tener sus cuentas bancarias bloqueadas, Miranda Contreras presuntamente solicitaba que el dinero de las extorsiones fuera entregado en efectivo. Para blanquear los recursos, utilizaban una empresa dedicada a la arquitectura y construcción, propiedad de su hija Aimee “N”. Con el dinero obtenido, la red adquiría propiedades en zonas de alta plusvalía y vehículos de lujo, como Mercedes y GMC. La vivienda donde se realizaban las operaciones presentaba lujos y estaba ubicada en una zona residencial donde el valor de las casas oscila entre cinco y 54 millones de pesos.
Proceso Judicial
Los cinco detenidos fueron ingresados al Centro Penitenciario de Reinserción Social de Almoloya de Juárez, conocido como “El Altiplano” o “Santiaguito”. El pasado 6 de octubre, fueron vinculados a proceso por su probable responsabilidad en el delito de extorsión y se les dictó prisión preventiva justificada. La investigación, encabezada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y apoyada por autoridades federales, continúa para determinar el número exacto de afectados y el monto total de los recursos obtenidos mediante estas operaciones fraudulentas.
